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Una legislación que le prohíbe a los empleadores despedir o rehusarse a reincorporar a un empleado que no se presenta a trabajar por una enfermedad infecciosa
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El viernes 20 de marzo, el gobernador Murphy firmó un proyecto de ley (A3848) para evitar que los empleadores despidan a los empleados que no se presenten al trabajo porque tienen o se presume que portan el virus COVID-19. Esta ley solo aplica a aquellos trabajadores que tienen el virus o que creen tenerlo. No cubre a los que se ausenten de su empleo para cuidar a un familiar enfermo. Para ser amparado por la nueva ley, el trabajador afectado tendrá que presentar documentos médicos al empleador para corroborar que está/estuvo enfermo con el COVID-19 o que cree portarlo. De forma ideal, la excusa médica debe especificar cuánto tiempo se cree que debe ausentarse de su trabajo. Si no se tiene claro que tan prolongada será la ausencia del trabajador, se recomienda que se le informe continuamente al empleador sobre su condición médica. Esta ley no exige que se le pague al empleado durante una ausencia laboral por razones médicas (Es posible que el empleado disponga de una licencia por enfermedad o un seguro por incapacidad temporal); solo les exige a los empleadores que reincorporen a sus trabajadores luego de un permiso para ausentarse debido al COVID-19.

Puede ser que algunos trabajadores ya estén amparados por la Ley de Ausencia Familiar y Médica (FMLA por sus siglas en inglés), la cual exige que los empleadores mantengan el empleo de un trabajador hasta por 12 semanas si este tiene que tomar una licencia de ausencia médica. Para ser cubierto por la FMLA, el empleador debe tener al menos 50 trabajadores en un radio de 75 millas, y el trabajador debe haber laborado al menos 1250 horas en los últimos 12 meses. Esta nueva ley se aplica a quienes aún no tienen la protección del FMLA.​​​​

3/23/2000